Scooters Para Niños

Compra y vende scooters para niños en Costa Rica.

Scooters de impulsar con el pie para niños: desde los de chiquitos, con un asiento que se quita cuando ya aprenden a ir de pie, pasando por los de tres ruedas y los plegables de dos para ir a la escuela, hasta los de stunt y los eléctricos pequeños para los más grandes, nuevos y usados. En Costa Rica «scooter» a secas suele ser una moto, así que los infantiles se anuncian como scooter para niños, y los de batería muchas veces como patineta eléctrica. Casi todos les quedan pequeños mucho antes de gastarse, y por eso uno bueno llega a la segunda o tercera familia todavía rodando derecho.

Scooters con asiento, de tres ruedas y el primero de dos:

los más chiquitos empiezan con un convertible, un scooter de tres ruedas con asiento sobre un poste: el niño se impulsa con los pies hasta que se anima a pararse, y entonces el asiento se quita. Globber y Scoot and Ride tienen líneas completas de este tipo. Después viene el de tres ruedas sin asiento, con dos adelante para dar estabilidad; en los mejores, un seguro de dirección mantiene el manubrio recto hasta que el principiante le encuentra el truco. Ya en la escuela, casi todos pasan a uno plegable de dos ruedas con manubrio en T que sube conforme crecen. Los de stunt, con manubrio fijo y sin plegado, son para el skatepark, y los eléctricos pequeños para niños mayores. Si lo que quiere es pedalear, pase a bicicletas para niños, y los carritos de batería en que se sientan los chiquitos están en vehículos y RC.

El tamaño de rueda y la acera frente a la casa:

eso pesa más que la marca. En muchos barrios de Costa Rica la acera es angosta, está quebrada por raíces y entradas de garaje o de plano no existe, y un scooter anda tan bien como su rueda delantera lo aguante. Las ruedas pequeñas y duras son rápidas en una cancha lisa, pero se clavan en una grieta o en el borde de un caño y mandan al niño por encima del manubrio, mientras una rueda grande pasa de largo. Si el scooter va a ir sobre todo a la pulpería y de vuelta por una calle quebrada, escoja las ruedas más grandes que el niño maneje con comodidad. Revise también el peso máximo impreso en la plataforma: los económicos aguantan poco, y el hermano mayor que lo pide prestado suele ser quien termina doblando el tubo.

El scooter barato de estante y el convertible con asiento:

uno básico de dos ruedas pequeñas cuesta entre ₡12.000 y ₡15.000 nuevo, el mismo con ruedas grandes y plegable ronda los ₡18.000, y un convertible con asiento anda más cerca de los ₡45.000. Por eso uno básico usado se vende por unos pocos miles de colones: sirve para el segundo hijo o para dejarlo en la casa de los abuelos, no como ahorro. Comprar usado sí conviene en el convertible, siempre que vengan el asiento, su poste y todas las piezas de enganche, porque sin asiento es solo uno de tres ruedas al triple de precio.

Ruedas, freno y abrazadera del manubrio en un scooter usado:

haga girar cada rueda y mírela. Si bambolea o raspa, los rodamientos están cansados, y una parte plana en la banda viene de frenar derrapando. Las dos cosas se arreglan barato en un scooter con piezas estándar, y en uno económico casi nunca vale la pena. Pise el freno trasero: si el guardabarros ya roza la rueda en reposo o está muy gastado, no va a frenar mucho. Apóyese en el manubrio con la abrazadera cerrada: si baja, está gastada. En uno de tres ruedas con plataforma de plástico, busque marcas blancas de tensión donde el cuello se une a la plataforma. En un convertible, compruebe que el poste del asiento trabe en cada altura y que el seguro de dirección todavía haga clic. Si es eléctrico, revise que la caja de la batería no esté hinchada y pregunte cuánto le dura una carga.

Las fotos de un scooter infantil para la siguiente familia:

tómelo de lado, y después las ruedas de cerca, el freno y la parte de abajo de la plataforma, donde se esconden las grietas. Ponga el tipo en el título y escriba scooter para niños o patineta para que nadie lo confunda con una moto. Indique la marca, el peso máximo y el tamaño marcado en la rueda, y diga qué va incluido, como el asiento y su poste o el cargador. Un plegable de dos ruedas se va doblado en el bus a Grecia, a los pies de quien lo compró; un convertible con el asiento puesto ya pide carro, así que aclare cuál de los dos tiene.