Cámaras Fotográficas
Compra y vende cámaras fotográficas en Costa Rica.
Una Canon AE-1 que pasó décadas en una gaveta vale la pena volver a cargarla, porque en Costa Rica todavía hay laboratorios que revelan y escanean rollos a color y en blanco y negro. Convive con la Instax Mini que pasa de mano en mano en un cumpleaños, la Sony Cyber-shot vieja que una generación más joven rescató por su flash duro, las compactas de gama alta como la Fujifilm X100 o la Ricoh GR, y las mirrorless y réflex a las que llega casi todo el que se toma en serio la foto. Hay nuevas y usadas, desde la primera compacta hasta un cuerpo con su bulto de lentes.
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Compactas, Instax y cámaras de rollo:
cada una responde a un antojo distinto, y lo que hay detrás del lente pesa más que la marca. Las compactas viejas de sensor CCD, como las Canon PowerShot y las Sony Cyber-shot, tienen una segunda vida entre quienes prefieren su flash duro al procesado del celular. En la gama alta, una Sony RX100 o una Canon G7 X ponen un sensor de una pulgada detrás de un zoom que va del paisaje al retrato desde el bolsillo, mientras que una Fujifilm X100 o una Ricoh GR llevan un sensor APS-C más grande detrás de un lente fijo: se encuadra caminando y a cambio la imagen sale más limpia con poca luz. Los cuerpos de lentes intercambiables, mirrorless o réflex, son donde la cámara se vuelve sistema, y la montura que se escoge dura más que el cuerpo. La Instax de Fujifilm viene en Mini, Square y Wide, y el film de una no sirve en otra, así que el formato decide cuánto cuesta cada paquete mientras tenga la cámara. Una Polaroid 600 vieja usa cartuchos 600, que traen la batería que la alimenta. En rollo de 35mm están las réflex como la Canon AE-1 y la Pentax K1000, con lentes que se cambian, y las de apuntar y disparar como la Olympus mju, que ya son pieza de colección. Las filmadoras y cámaras de acción van en cámaras de cine, y las cámaras que vigilan la cochera toda la noche, en seguridad y vigilancia.
La Pentax K1000, la Canon AE-1 y el asunto de la batería:
la diferencia entre esas dos explica casi todo el mercado del rollo. El obturador de la K1000 es mecánico: dispara sin batería, y la batería solo mueve el fotómetro. La AE-1 no dispara sin batería, así que con la batería muerta no dice nada de si sirve. Para el primer rollo, lo seguro es el negativo a color. El color y el blanco y negro se revelan y escanean aquí sin complicaciones; para la diapositiva cuesta más encontrar laboratorio.
Paquetes de Instax y un rollo en el laboratorio:
la cámara es lo barato. Un paquete de diez fotos Instax Mini anda entre ₡7000 y ₡8000, o sea varios cientos de colones por foto, y revelar un rollo de 35mm a color cuesta desde unos ₡7500, sin contar el rollo ni el escaneo. Por eso una instantánea o una cámara de rollo usada vale más si trae paquetes o rollos vigentes en el bulto, y por eso tanta Instax comprada para una fiesta termina a la venta cuando el dueño saca la cuenta del film.
Disparar en seco una cámara de rollo antes de pagar:
abra la tapa sin rollo, ponga la velocidad más lenta y dispare, luego la más rápida, y mire el obturador por detrás: a velocidad lenta tiene que abrir un cuadro completo y limpio. Una AE-1 que chilla al disparar pide mantenimiento. Apriete las tiras de espuma alrededor de la tapa: si están pegajosas o se deshacen, los sellos de luz ya no sirven y van a velar el rollo; se cambian barato, pero hay que restarlo del precio. En una compacta digital, enciéndala y apáguela varias veces: el mensaje de error del lente casi siempre es arena en el tubo del zoom. En una Instax, abra la tapa del film y mire los dos rodillos metálicos de arriba, porque el químico seco pegado ahí deja rayas en cada foto.
Los escaneos del último rollo venden la cámara:
en una cámara de rollo, ponga en el anuncio unos cuantos escaneos de su último rollo junto a las fotos del cuerpo. Prueban el obturador, el fotómetro y los sellos mejor que cualquier descripción. Diga si ya le cambiaron los sellos y qué batería usa. En una Instax, enseñe una foto reciente y cuántos paquetes van incluidos. En una digital, fotografíe la pantalla encendida, incluya el cargador y diga cuántas baterías trae. Quien venga desde Grecia o suba desde Puntarenas a ver una réflex de rollo va a querer dispararla con la tapa abierta, así que déjela vacía y con una batería nueva puesta.