Fútbol Americano

Compra y vende equipo de fútbol americano en Costa Rica.

En Costa Rica el fútbol americano se juega de dos maneras: tackle, en clubes con casco y hombreras, y flag, que solo pide un cinturón de banderas, un balón y tacos, y que hasta se ha jugado sobre la arena en un campeonato internacional de flag de playa organizado en el país. Casi todo el equipo de tackle se trae de Estados Unidos, así que un casco o unas hombreras suelen pasar de un jugador a otro cuando alguien crece o cuelga los tacos. Aquí aparece equipo nuevo y usado, desde un balón suelto hasta el juego completo para quien arranca su primera temporada.

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Equipo de tackle, equipo de flag y el balón:

son tres listas de compra distintas. Un jugador de tackle necesita casco con careta, hombreras, pantalón acolchado o una faja con protecciones de cadera y muslo, protector bucal y tacos. El flag es sin contacto y la lista se reduce a un cinturón de banderas, un balón y calzado, y unos tacos de fútbol de suela moldeada le sirven a la mayoría de los jugadores de flag. Los tacos de fútbol americano llevan un tapón extra en la punta y, para los linieros, una caña más alta en el tobillo. Los guantes también se dividen: palma pegajosa para el receptor, acolchado para el liniero. Conos, escaleras de agilidad y ligas de resistencia para la pretemporada están en equipo de ejercicio. Los balones son de cuero o sintéticos. El de cuero agarra mejor una vez domado; el sintético viene pegajoso desde el primer pase y aguanta mejor una cancha mojada, por eso casi todos los de práctica son sintéticos; Wilson hace de ambos.

La talla del casco y de las hombreras:

pesa más que la marca. El casco se elige por la circunferencia de la cabeza, medida como a un dedo y medio sobre las cejas, y debe quedar firme, sin moverse cuando el jugador sacude la cabeza, con el borde delantero a un dedo de las cejas. Las hombreras van por el ancho de hombros y por la posición: los linieros usan hombreras más voluminosas y con más cobertura, mientras que receptores y corredores llevan unas más livianas y bajas que dejan mover los brazos. Las tallas juveniles y de adulto no son intercambiables, y a un muchacho en pleno crecimiento le sirve más la talla de hoy que una para después.

El valor de un casco usado está en la etiqueta interior:

todo casco certificado trae una con su fecha de fabricación, y esa fecha cuenta más que la pintura. Ningún reacondicionador recertifica un casco con diez años cumplidos, así que uno impecable de nueve años tiene poca vida por delante, y uno reciente con calcomanía de reacondicionamiento vale pagar algo más. Busque fisuras en la carcasa, sobre todo alrededor de los tornillos, revise que la careta no esté torcida y que los broches del barbiquejo cierren bien, y apriete el acolchado interior: la espuma que se queda hundida ya perdió su rebote. Hombreras y fajas envejecen distinto. El plástico dura; lo que se gasta es la espuma y las correas, y unas hombreras guardadas temporada tras temporada en un bulto, todavía húmedas de sudor, huelen, se endurecen y crían moho en las costuras, así que pregunte si las aireaban después de cada práctica. Las camisetas de la NFL son lo más falsificado del deporte: en una copia los números impresos se despegan, el escudo del cuello queda torcido y la costura alrededor del nombre está floja.

Un casco, unas hombreras o el equipo completo para otro jugador:

se mueven mejor con los datos que el comprador no puede juzgar en una foto. Indique la talla del casco y fotografíe la etiqueta de fecha, la calcomanía de reacondicionamiento si la tiene, el acolchado interior y el barbiquejo. En hombreras, la talla y la posición; en tacos, la talla y si los tapones son fijos o intercambiables. Quien deja de jugar suele vender todo junto, y eso le sirve al principiante que arma su primera temporada de una vez. Ese comprador va a pedir probarse el casco, así que déjelo abrochar el barbiquejo y sacudir la cabeza antes de hablar de precio.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Qué tamaño de balón necesita un niño?

    Los balones se clasifican por edad: pee wee para unos seis a nueve años, junior de nueve a doce, youth de doce a catorce y el tamaño oficial de los catorce en adelante. Con un balón oficial, un niño no logra abarcarlo con la mano para lanzar en espiral.

  • ¿En el flag se usan hombreras?

    No. En el flag nadie taclea, así que no hay cascos ni hombreras: la defensa le arranca una banderita del cinturón a quien lleva el balón. Un equipo sí necesita cinturones de dos colores para distinguir los bandos, y muchos usan protector bucal igual.