Buceo & Snorkel
Compra y vende equipo de buceo y snorkel en Costa Rica.
En el Caribe se entra caminando desde la arena hasta el arrecife bajito de Cahuita y Manzanillo; en el Pacífico se sale en lancha hacia la Isla del Caño y las islas de Guanacaste, y el equipo cambia según el agua. Caretas y aletas, nuevas o usadas, se escogen por cómo calzan. Reguladores, chalecos y computadoras se escogen por su historial, porque casi todos los centros de buceo los alquilan en juego completo y muchos buzos de aquí compran los propios de segunda mano cuando ya bucean seguido. En todo lo que sirve para respirar bajo el agua, la fecha del último servicio va antes que el precio.
Por ahora no hay anuncios activos en Buceo & Snorkel.
Equipo de snorkel, aletas y la forma de llegar al arrecife:
definen casi todo lo que necesita quien hace snorkel. En el Caribe se entra caminando desde la arena en Cahuita o Punta Uva, así que unas aletas de pie completo, una careta y un snorkel sencillo son todo el equipo, que se usa sobre todo en días secos y calmos porque esa agua se enturbia después de un aguacero. En el Pacífico la mayoría de los arrecifes quedan a un viaje en lancha, y hay quien llega remando en kayak o en una tabla de paddle con la careta y las aletas amarradas encima. Alrededor de la Isla del Caño la corriente puede subir, y unas aletas de talón abierto con botines de neopreno dan una patada más fuerte y cuidan los pies en entradas de piedra. Una licra o un shorty alcanzan para casi todo el snorkel; quien bucea más hondo prefiere traje completo.
Reguladores, chalecos y computadoras de buceo:
se compran por etapas, porque los centros de buceo desde Playas del Coco hasta Quepos y Uvita los alquilan en juego completo. Lo primero que casi todo buzo tiene propio es la computadora, que guarda su historial de inmersiones; después viene el regulador y al final el chaleco. Los chalecos tipo jacket lo mantienen derecho en la superficie y son los que usan los equipos de alquiler; los de flotabilidad trasera dejan el pecho libre y les sirven a quienes viajan o cargan cámara. Fíjese en la conexión del regulador: los tanques de las lanchas aquí usan la conexión de yugo, la común en América, y un regulador DIN traído de Europa necesita adaptador. Una computadora que maneje nitrox vale la diferencia, porque los centros del Pacífico lo ofrecen.
Un juego alquilado frente a uno propio:
es la cuenta que decide si vale la pena comprar. Alquilar el equipo completo, regulador, chaleco, traje, careta y aletas, cuesta unos ₡15.000 por día de buceo, mientras un juego propio nuevo, con regulador, chaleco y computadora, arranca cerca de ₡500.000 y pasa de ₡1.500.000 en gama alta. Con unos cuantos fines de semana al año esa compra tarda mucho en pagarse, y por eso un regulador y un chaleco usados con mantenimiento reciente son la entrada lógica. Si no lo tienen, al precio hay que restarle lo que cuesta ese servicio, porque el nuevo dueño lo va a tener que pagar antes de su primera inmersión.
Silicona amarilla, primeras etapas verdes y un chaleco que se desinfla:
son el desgaste que importa en equipo usado. Ponga la careta contra la luz: la silicona transparente se pone amarilla y dura con el sol, una falda rajada no tiene arreglo y el vidrio debe venir marcado como templado. El neopreno se adelgaza y abriga menos con cada inmersión, así que un traje que se siente plano y como de papel ya dio lo suyo. En el regulador busque costra verde o blanca donde las mangueras entran a la primera etapa y grietas cerca de los terminales, y respire de él conectado a un tanque: entre respiraciones tiene que quedarse callado, sin silbido ni flujo libre. Infle el chaleco por completo y déjelo una hora; debe seguir firme. Si el equipo fue de alquiler en un centro de buceo, se usó a diario: pida ver sus registros de mantenimiento.
Fecha de servicio, número de inmersiones y un tanque para probar:
hacen creíble un anuncio de reguladores y chalecos. Indique cuándo fue el último servicio del regulador y quién lo hizo, y tenga el comprobante a mano; diga si la conexión es de yugo o DIN y si está preparado para nitrox. Ponga las tallas y el número de inmersiones que registra la computadora. Fotografíe de cerca la primera etapa, cada terminal de manguera, el chaleco inflado y la falda de la careta contra la luz. Quien viaja hasta Playas del Coco o Quepos para ver un regulador va a querer conectarlo a un tanque lleno y respirar de él antes de pagar, así que quede de verse donde haya uno a mano.