Vajilla
Compra y vende vajilla en Costa Rica.
Levante un plato tendido de gres y después uno de Corelle y entenderá casi todo lo que separa una vajilla de otra: el peso, el grosor y cómo aguanta un golpe. Aquí se publican juegos completos en su caja y platos, tazones y tazas sueltos, nuevos y usados, desde la cerámica Corona hecha en Colombia, una marca conocida en Costa Rica, hasta la porcelana blanca y delgada o la melamina para los chiquitos y la casa de playa. Las vajillas se cuentan por puestos, uno por persona, así que pregunte cuántos puestos están completos antes de coordinar la visita.
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La porcelana es delgada, el gres es pesado:
se queman distinto y eso se siente en la mano. La porcelana se cuece a la temperatura más alta y sale delgada, blanca y casi vítrea, y aguanta la lavaplatos sin problema. El gres es más grueso y pesado, muchas veces con esmaltes mate o moteados, pero esas superficies mate se marcan con rayas grises de los cubiertos. La cerámica sencilla, la loza de casi todos los juegos económicos, se cuece a menos temperatura y queda algo porosa debajo del esmalte: cuando se despica, asoma un cuerpo claro o rojizo que chupa agua y se mancha. Arriba de todo está el bone china, la porcelana de hueso: más liviana de lo que parece, resistente para lo fina que es y muchas veces con filo dorado o plateado. Ese filo es el detalle, porque el metal no puede ir al microondas y se opaca en la lavaplatos.
Vajilla Corelle y platos de melamina:
las dos existen para las cocinas donde las cosas se caen. Corelle es vidrio laminado, delgado y muy liviano: una pila ocupa mucho menos espacio que la cerámica y sobrevive golpes que acabarían con un plato de gres. Cuando por fin se quiebra, puede reventar en muchos pedacitos filosos, y por eso el propio fabricante pide dejar de usar cualquier pieza despicada o muy rayada. La melamina es plástico: ideal para niños o la piscina, pero no va al microondas y un cuchillo de sierra la raya. Las fuentes para el centro de la mesa están en artículos para servir, y las tazas y los vasos en vasos y bar. Con el gres vale la pena usar individuales de paños de cocina y mantelerías, porque la base sin esmaltar suele ser áspera y raya una mesa de madera.
Un juego en su caja frente a uno al que le faltan tazones:
un juego básico de cerámica para cuatro puestos, cada uno con plato tendido, plato pequeño, tazón y taza, arranca en unos ₡20.000 nuevo, y los juegos Corona andan más cerca de ₡45.000. Con precios de entrada tan bajos, un juego usado de cerámica común tiene que estar completo y sin despiques para que alguien se interese. Lo que sí conserva valor es la porcelana, el bone china o el Corelle en buen estado, porque reponerlos cuesta bastante más. A un juego que le faltan dos tazones se le pone precio de juego más chico, no el del completo con una rebajita.
El golpecito que delata la grieta que no se ve:
sostenga cada plato suelto por el borde y dele un golpecito con la uña. La porcelana y el gres sanos suenan como campana; una grieta fina da un clac apagado, y ese plato tiende a partirse en el microondas o en la pila. Después pase el pulgar por cada borde y por la base, que es donde empiezan los despiques. En Corelle no confunda las rayas grises de los cubiertos con daño: salen con un limpiador no abrasivo. En la porcelana con filo dorado, fíjese si el filo está gastado o a parches por la lavaplatos, porque eso no se recupera. Dele vuelta a una pieza. El sello de abajo dice el fabricante y el diseño, y un juego con sellos mezclados se completó con piezas de otro lado. La melamina con cortes hondos, opaca o manchada ya cumplió.
Publicar una vajilla puesto por puesto:
cuente por tipo de pieza y no solo el total: platos tendidos, platos pequeños, tazones, tazas y platitos, para que el comprador vea de una vez si le alcanza para su casa. Indique el material y el fabricante según el sello, y diga si ha ido al microondas y a la lavaplatos. Fotografíe un puesto completo sobre una mesa lisa y de cerca cada despique. Si es una vajilla de regalo de boda que nunca salió de la caja, dígalo así y que la caja salga en la foto. Cuando alguien venga desde Grecia o Pérez Zeledón a recogerla, deje un puesto armado y el resto en pilas, para que pase la uña plato por plato antes de envolverlos en periódico para el viaje.