Ropa Deportiva Para Hombre
Compra y vende ropa deportiva para hombre en Costa Rica.
Una camiseta de la Liga o del Saprissa comprada para el clásico y unas licras con badana que ya hicieron una temporada de subidas los domingos son el tipo de prenda que cambia de manos acá, nueva o usada. Junto a ellas aparecen pantalonetas para correr, camisetas de compresión y ropa de gimnasio. Con las camisetas de club hay que leer bien: cada equipo vende una versión aficionado oficial y una versión jugador más ajustada, y no calzan ni cuestan igual. Un anuncio que diga cuál es y de qué temporada le ahorra a cualquiera un viaje perdido.
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Ropa deportiva para el estadio, la bici y el gimnasio:
cada deporte pone sus reglas de corte, y eso decide qué vale la pena comprar usado. La camiseta de club se compra por el escudo y la temporada. La ropa de ciclismo va pegada al cuerpo y gira alrededor de la badana cosida en la licra. Correr e ir al gimnasio es lo más sencillo: pantalonetas livianas de poliéster, camisetas sin mangas y prendas de compresión que se juzgan por cuánta elasticidad les queda. Los tacos y las tenis para correr están en zapatos para hombre, y el maletín para cargarlo todo, en bolsos para hombre.
La versión aficionado y la versión jugador de una camiseta de club:
las dos son oficiales, pero no son la misma prenda. La de aficionado tiene un corte más holgado y está hecha para el uso diario. La de jugador es la que se usa en la cancha, ajustada, elástica y de tela más liviana; si usted es ancho de pecho, conviene pedir una talla más. La diferencia de precio es grande: la versión aficionado del Saprissa ronda los ₡20.000 nueva y la versión jugador los ₡45.000, mientras que la Liga, que viste Umbro, vende su camiseta de adulto manga corta en unos ₡42.000. Esa brecha manda en la segunda mano. Una camiseta de aficionado usada compite con una nueva de ₡20.000, así que solo se mueve bien por debajo de eso. Una versión jugador limpia de la temporada en curso aguanta mucho mejor su precio, hasta que sale el uniforme de la temporada siguiente y la empuja hacia abajo.
Licras con badana y licras con tirantes para subidas largas:
lo que se paga es la badana. Una licra de cintura con badana delgada sirve para spinning o para una hora de ruta. Para tres horas o más sobre la bici conviene una licra con tirantes, que se sostiene de los hombros en vez de apretar la cintura, con una badana más gruesa y moldeada. La ropa de ruta va ajustada para que no aletee; la de montaña es más suelta, muchas veces una pantaloneta holgada sobre una licra interior con badana. Quienes se preparan para La Ruta, la carrera de montaña de tres días que cruza el país del Pacífico al Caribe, gastan esta ropa rápido, y también necesitan anteojos para las bajadas en anteojos de sol para hombre.
Cómo una badana o un escudo delatan una prenda usada:
las licras de ciclismo fallan en dos partes. Ponga el panel del asiento contra la luz: si se transparenta o muestra hilitos blancos de elastano roto, la tela ya cumplió. Después apriete la badana. Si está plana, tiesa, con bultos o descosida, ya dio sus kilómetros, y como muchos ciclistas no compran licras usadas, solo las casi nuevas pueden pedir un buen precio. En una camiseta de club, compare escudo, patrocinador y cuello con las fotos oficiales de esa temporada, y revise que el escudo termoadherido o el número estampado no se levanten en los bordes. Una versión jugador «nueva con etiqueta» más barata que lo que cobra el club por la de aficionado no es lo que dice ser.
Temporada, versión y salidas en un anuncio de ropa deportiva:
es lo primero que va a preguntar un comprador antes de venir desde Pérez Zeledón o Limón, así que póngalo al inicio. En una camiseta de club, diga la temporada, si es versión aficionado o jugador y si tiene nombre agregado, y fotografíe el frente, la espalda, el escudo y la etiqueta de talla. En ropa de ciclismo, dé la talla de la etiqueta más pecho y cintura en centímetros, porque las tallas europeas de ciclismo suelen venir pequeñas, y diga con franqueza cuántas salidas tiene la licra. Las camisetas de gimnasio y las pantalonetas sencillas casi nunca justifican un anuncio cada una; en lote y de una misma talla se venden más rápido. Aclare también si la prenda ha pasado por secadora. El calor es lo que levanta los números estampados y mata la elasticidad de una licra, y quien conoce esta ropa lo va a preguntar.