Gafas De Sol Para Hombre

Compra y vende gafas de sol para hombre en Costa Rica.

Con un sol que cae casi vertical todo el año, y que pega todavía más en las faldas del Irazú o subiendo el Cerro de la Muerte, los anteojos de sol aquí trabajan en serio. Hay aviadores de metal, aros cuadrados de acetato estilo wayfarer y envolventes de Oakley, junto a polarizados para pescar y anteojos de sol graduados, nuevos y usados. Lo que se paga es el lente: su tono, si bloquea el UV y si está rayado. Un aro puede verse perfecto mientras el lente lleva años limpiándose con la camiseta.

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Aviadores, wayfarer y envolventes deportivos:

la forma decide cómo quedan y cuánta luz entra por los lados. El aviador de metal, con la gota de Ray-Ban como el que todos reconocen, pesa poco y se apoya en plaquetas que se ajustan. Los aros de acetato estilo wayfarer pesan más y descansan sobre un puente fijo que tiene que calzarle, porque el acetato no se dobla para corregirlo. Los envolventes como los de Oakley se curvan hasta la sien, no se mueven en la bici ni en la lancha y cortan el reflejo lateral, aunque con camisa y corbata se ven raros. El metal de un aviador combina fácil con un reloj para hombre de acero o dorado, y un aro alto puede chocar con la visera de una gorra: vea sombreros y gorras para hombre. El lente es de vidrio o de plástico. El vidrio, que todavía llevan algunos Ray-Ban clásicos, es muy nítido y cuesta rayarlo, pero pesa más y se puede quebrar. El policarbonato es liviano y aguanta golpes, por eso lo usan los deportivos, pero se raya antes.

Lentes oscuros, UV400 y el sol en las alturas:

el tono da comodidad; la marca UV400 es la que indica que el lente bloquea el ultravioleta, y un lente oscuro sin ella da sombra y nada más. El UV sube con la altura, cerca de una décima parte por cada kilómetro, así que una mañana en el cráter del Irazú le exige más a un lente que la misma hora en el Valle Central. La carretera por el Cerro de la Muerte hacia Pérez Zeledón pasa del sol fuerte a la neblina en minutos, y ahí rinde más un tono medio que el más oscuro. Los fotocromáticos casi no se oscurecen detrás del parabrisas. Los polarizados, el fuerte de marcas de pesca como Costa Del Mar, quitan el reflejo del agua y del asfalto mojado.

Unos Ray-Ban u Oakley frente a unos sin marca:

unos Ray-Ban u Oakley originales rondan entre ₡100.000 y ₡150.000 nuevos. Unos sin marca cuestan una fracción y sacrifican la calidad del lente. En segunda mano, el lente pesa más en el precio que el aro. Unos de marca con lentes limpios, su estuche y la factura conservan buena parte de su valor, porque se paga tanto la prueba de que son originales como los anteojos. Una raya en medio del lente se lleva casi todo eso: un lente de repuesto de marca cuesta una buena tajada del par.

Rayas, cuarteado y bisagras flojas en anteojos de sol usados:

ponga cada lente contra la luz y muévalo. Las rayas finas en el centro quedan justo donde usted mira; las del borde importan menos. Una telaraña de grietas diminutas en la capa, el cuarteado, viene del calor, a menudo del carro estacionado al sol, y no sale puliendo. Mire por cada lente el marco de una puerta y muévalo despacio: si la línea recta se dobla u ondula, el lente es malo o es copia. Revise que las bisagras no tengan juego. Las plaquetas amarillas y el hule pegajoso de un Oakley se reemplazan y pesan menos que el lente. Las copias de Ray-Ban y Oakley traen caja, estuche y paño, así que nada de eso prueba algo, y el modelo impreso dentro de la patilla debe coincidir con la etiqueta de la caja. Una calcomanía de UV400 es solo una calcomanía: en una óptica miden el bloqueo UV en segundos, y a quien está seguro de sus anteojos no le molesta.

Unos anteojos de sol a la venta, fotografiados contra la luz:

fotografíe los lentes frente a una ventana iluminada, para que se vean las rayas, y también las bisagras, las plaquetas y lo impreso en la patilla. Diga si el lente es de vidrio o de plástico, polarizado o fotocromático, original o de repuesto. Unos lentes con su graduación no le sirven a nadie más, así que venda ese par como aro y dígalo. Y quede de verse de día: un lente oscuro solo se juzga al sol, y quien viene desde Puntarenas o Alajuela va a querer salir con ellos puestos antes de decidirse.