Ropa Para Hombre

Compra y vende ropa para hombre en Costa Rica.

En Costa Rica un hombre puede necesitar dos clósets: saco y jacket para las noches frescas de Cartago o Heredia, y camisas de lino y pantalonetas para una semana en Guanacaste. Las dos cosas se publican acá, nuevas y usadas, desde camisas de vestir y tipo polo hasta jeans, caquis y trajes completos. Entre particulares vale la pena la ropa de marca en buen estado, como unos Levi’s, una camisa Lacoste o un traje usado en una sola graduación, porque lo barato ya lo cubren las tiendas de ropa americana. Revise primero la etiqueta: mucha ropa trae tallas de Estados Unidos.

Sacos, jackets y camisas de lino según la altura:

nadie se viste igual en Cartago que en Liberia, y lo que conviene tener cambia con la altura. En el Valle Central un saco forrado, una jacket liviana o un suéter de algodón se usan casi todas las noches del año. En las costas de Guanacaste y del Caribe lo útil son camisas de lino y de algodón, manga corta y pantalonetas; una jacket gruesa allá es solo equipaje. Jeans, caquis y camisetas sirven en todas partes, y el traje, saco y pantalón de la misma tela, sigue siendo lo que piden las bodas y las graduaciones. La ropa para entrenar está en ropa deportiva para hombre; fajas y corbatas, en accesorios para hombre, y los zapatos para el traje, en zapatos para hombre.

Cuello en pulgadas, cintura por largo y números de Lacoste:

la camisa de vestir se escoge por el cuello, no por S, M o L. Las marcas estadounidenses dan el cuello en pulgadas, un 15,5 o un 16, muchas veces seguido del largo de manga. Jeans y caquis se leen como cintura por entrepierna: un 32×30 es cintura de 32 pulgadas y 30 de largo interior. Las marcas europeas usan su propia numeración: en las camisas tipo polo de Lacoste el 4 es M y el 5 es L. Después lea la etiqueta de tela. El lino respira y se arruga. Una camisa de poliéster y algodón se seca rápido y casi no pide plancha, pero guarda el olor a sudor más que una de algodón puro.

La ropa americana y el precio de unos Levi’s usados:

un jean de marca nuevo, del nivel de Levi’s, anda entre ₡35.000 y ₡45.000 a precio regular. Las tiendas de ropa americana, que traen ropa usada de Estados Unidos en pacas, ponen casi todo a pocos miles de colones, y con una camiseta sencilla ningún particular les gana. Lo que sí se vende es lo que esos estantes casi nunca tienen en buen estado: unos Levi’s limpios, una camisa tipo polo con el logo intacto, un saco que le quede a alguien. Un jean de marca sin desgaste en la entrepierna puede pedir entre ₡12.000 y ₡18.000. El traje usado una sola vez es lo que mejor guarda su valor, porque casi no se gastó.

Cuellos, entrepiernas y cocodrilos en la ropa usada:

en la camisa de vestir se gastan primero el doblez del cuello y el borde de los puños, y las manchas amarillas en las axilas no salen, así que dele vuelta antes de cerrar el trato. Ponga el jean contra la luz en la entrepierna: si la mezclilla está delgada, ahí empieza la rotura. En un saco, fíjese si brillan los codos y apriete las solapas buscando burbujas, señal de que la entretela termofijada se está despegando. Mangas y ruedos los arregla un sastre por poco; los hombros no, así que el saco tiene que quedarle de espalda tal como está. El cocodrilo de una Lacoste original es un parche cosido desde adentro, sin puntadas a la vista alrededor, y el piqué de una imitación suele ser tan delgado que se ve la mano a través.

Medidas que venden un traje o unos jeans usados:

la talla de la etiqueta sola no alcanza, porque el comprador compara tallas estadounidenses, europeas y de tienda. Extienda la prenda y dé centímetros: de axila a axila y del cuello al ruedo en camisas y sacos; en pantalones, la cintura medida de lado a lado y multiplicada por dos, más el largo de entrepierna. Fotografíela con luz natural, de frente y de espalda, más las etiquetas y cualquier defecto. Diga que está lavada y si al pantalón ya se le hizo ruedo, porque un ruedo corto casi no se puede soltar. Casi todo comprador quiere probarse el saco antes de pagar, así que proponga un lugar de encuentro donde pueda hacerlo. Un traje comprado para una sola graduación es justo lo que busca la familia del próximo graduado: dé la talla del saco y la del pantalón por separado y aclare si se compraron como juego.