Barbie

Compra y vende Barbie en Costa Rica.

Una Fashionista en su caja, una Casa de los Sueños que a la familia ya le quedó chiquita, una caja de zapatos llena de muñecas sueltas con sus zapatitos: la Barbie cambia de manos nueva y usada en todas esas formas. La Barbie casi nunca viene sola; Ken, la hermanita Chelsea, el camper y el caballo suelen venir juntos, y lo primero es preguntar si todo es de la misma escala. En Costa Rica las muñecas se regalan para el Día del Niño y la Niña, el 9 de setiembre, y para Navidad, y en las dos fechas la Barbie que todavía trae su caja es la que sirve de regalo.

Chelsea, Skipper y el mundo a la medida de Barbie:

la escala decide si una muda, un carro o una casa usados le sirven o no. Barbie y Ken miden unos 29 cm, y sus carros, campers y la Casa de los Sueños están hechos a esa altura. Chelsea mide más o menos la mitad y tiene sus propias casitas y vehículos; los asientos del carro y los muebles de Barbie le quedan enormes. Skipper es la complicada: empezó una cabeza más baja que Barbie y en versiones posteriores creció casi hasta su altura, así que la ropa de una Skipper no siempre le queda a otra. Si el lote mezcla a las tres, pregunte para cuál se hizo cada pieza.

Las Barbie Fashionistas, Made to Move y Signature:

son tres compras distintas. Las Fashionistas son las muñecas de juego de todos los días, con un número en la caja y una sola muda, y son las que tiene casi cualquier chiquita. Las Made to Move tienen 22 articulaciones flexibles, así que se arrodillan, se sientan con las piernas cruzadas y hacen poses de yoga; le sirven a la niña que inventa historias, y los coleccionistas adultos las compran como cuerpo para cambiarles la cabeza. Las Signature y las de Navidad están hechas para exhibir y solo conservan su valor mientras la caja siga cerrada. Si la niña pide a Elsa, a Moana o a Ariel, lo que busca son las princesas Disney, no una Barbie con vestido de princesa, y el estilo de ojos grandes y zapatos de plataforma es de Bratz, otro fabricante cuya ropa no se intercambia bien con la de Barbie.

Dónde está la plata en una Barbie usada:

no en la muñeca. Una Barbie básica cuesta unos ₡4.000 nueva y una Fashionista unos ₡8.000, así que una muñeca suelta con una sola muda se vende por poco, y una bolsa de diez se cobra como bolsa. Lo que vale son las piezas grandes, una Casa de los Sueños, un camper o un set de piscina con todos sus clips y su tobogán, y las muñecas de colección que nunca salieron de la caja. A un set al que le faltan las piezas pequeñas se le va casi todo el atractivo, porque esas piezas eran la gracia.

El sello de 1966, el vinil pegajoso y las muñecas de película falsas:

confunden por igual a quien compra y a quien vende. El año grabado en la parte baja de la espalda o en el trasero de una Barbie es la fecha del diseño del cuerpo, no el año en que se fabricó; muchísimas muñecas con el sello de 1966 salieron de fábrica décadas después, así que la edad se calcula por la cara, el pelo y la ropa. Una película brillante y pegajosa en brazos o piernas es plastificante que sale del vinil envejecido y aparece en muñecas viejas. En una Made to Move, doble cada articulación y vea que sostenga la pose. Las falsificaciones apuntan a las que vale la pena copiar: las de celebridades, las de películas y las Signature. Si una se ofrece suelta o en una bolsa plástica, muy por debajo de lo que cuesta la original, desconfíe. En un set con caja, busque el código de producto impreso en ella; la ficha de Mattel le dice exactamente qué debe venir adentro.

Un lote de Barbie anunciado antes del 9 de setiembre o de Navidad:

le llega a papás que ya andan buscando regalo, así que agosto y noviembre son los meses para tomarle fotos a lo que tiene. Extienda cada muñeca, muda y accesorio con luz de día, fotografíe las caras de cerca y cuente las piezas del set contra el número de la caja. Diga las líneas, Fashionista, Made to Move, Chelsea, y aclare qué falta, sobre todo los zapatitos, que son lo primero que se pierde. Si es una Casa de los Sueños, diga si la entrega armada o desarmada en su caja, porque quien viene desde Grecia o Limón necesita saber si le cabe en el carro.