Muñecas De Moda

Compra y vende muñecas de moda en Costa Rica.

Una Bratz con pies de quitar y poner, una Monster High, una Rainbow High vestida de un solo color o una princesa de Disney cambian de manos nuevas en su caja o usadas con su bolsa de ropita. Las Monsteristas, la línea de Monster High en la que cada muñeca trae su propia cartera de diseñador, salieron primero en Latinoamérica y llegaron a Estados Unidos dos años después, así que una colección tica puede tener muñecas que allá tardaron en verse. Antes de mezclar la ropa, averigüe quién hizo cada muñeca: Mattel y MGA usan cuerpos distintos, y los zapatos casi nunca pasan de una marca a otra.

Muñecas de Mattel y de MGA en el mismo estante:

casi todas las muñecas de moda salen de una de esas dos compañías, y saber de cuál ordena rápido una caja revuelta. Mattel hace la Barbie y Monster High, y de nuevo las princesas Disney. MGA hace las Bratz, con su cabeza grande, labios brillantes y pies grandes, y las Rainbow High, donde cada muñeca va de un color del arcoíris del pelo a los zapatos. Cada línea tiene su público. La princesa depende de la película que vieron el fin de semana. Las Bratz y las Monster High atraen a niñas más grandes, y también a las adultas que las tuvieron de chiquitas y ahora las vuelven a comprar. Dentro de las muñecas, estas son para niñas más grandes; para una chiquita que quiere algo que chinear y darle de comer, mejor vea los muñecos bebé.

Los pies de las Bratz, la talla de las Rainbow High y el cambio de ropa:

en la talla es donde las marcas se separan. Una Bratz original mide unos 25 cm, más baja y más gruesa que la Barbie, y en muchas los zapatos son los pies: se quita un par y se pone el otro a presión. Le sirve a la chiquita que pierde zapatitos, pero una bolsa de zapatos de Bratz no sirve de nada sin una Bratz. Las Rainbow High son casi de la altura de la Barbie y su ropa le queda bastante bien, mientras que a una Monster High, más delgada, esa misma ropa le queda floja. Si lo que busca es ropa, cómprela para la muñeca que ya tiene.

Monster High, de la G1 a las Monsteristas:

tres generaciones se ven tan distintas que cambian lo que vale la muñeca. La primera, de 2010 a 2016, tiene caras afiladas, cuerpos delgados y articulación completa, y es la que buscan los coleccionistas. El relanzamiento de 2016 suavizó las caras y recortó las articulaciones, y la generación que arrancó en 2022 tiene caras más redondas y más tipos de cuerpo. La fecha de copyright en la nuca o en la parte baja de la espalda ayuda a distinguirlas. En una Monster High usada, la plata está en que venga completa. Una de primera generación que todavía tiene su base, su diario, su mascota y sus accesorios puede valer varias veces lo que la misma muñeca suelta, y hay coleccionistas que compran lotes revueltos solo para rescatar esas piezas. Una reciente sin ellas se vende como juguete.

Bratz de primera edición y princesas de la época Hasbro:

las dos piden una buena revisada antes de pagar. Las Bratz de 2001 se reeditaron, y una reedición pasa fácil por original. La caja de la primera edición tiene el logo mate y la de la reedición lo tiene holográfico, y las muñecas originales no tienen huecos en la suela de los zapatos, mientras que las reediciones sí. En las princesas Disney, lea el fabricante grabado en la muñeca. Hasbro tuvo la licencia desde 2016 hasta que Mattel la recuperó, así que una Elsa o una Moana de esos años es una muñeca Hasbro con cuerpo Hasbro, y los vestidos de una princesa Mattel pueden no quedarle bien.

Un lote de muñecas de moda ordenado por marca y generación:

se vende más rápido que una caja con de todo, porque casi todos buscan una sola línea. Separe las Bratz, las Monster High, las Rainbow High y las princesas, y diga qué trae cada muñeca: base, diario, mascota, pies de repuesto. Las manos de las Monster High y los pies de las Bratz se quitan a propósito, así que son lo que se pierde; cuéntelos. Fotografíe el sello de la nuca o de la espalda para que un coleccionista revise la generación, y la cara de cerca con luz de día, porque la pintura de ojos y labios es lo primero que se mira. Quien venga desde Liberia o San Ramón por una Monster High de primera generación va a abrir la caja ahí mismo y revisar cada pieza contra sus fotos, así que empáquela tal como la fotografió.