Artículos De Oficina

Compra y vende artículos de oficina en Costa Rica.

Frente a la universidad, en San Pedro, las fotocopiadoras que empastan tesis y anillan folletos les sacan a sus máquinas más trabajo que casi cualquier oficina, y cuando una cambia de equipo o cierra, pueden salir a la venta de una vez la anilladora, la guillotina y la plastificadora. Ese equipo se compra y se vende aquí, nuevo y usado, junto con las herramientas de escritorio que duran más que el trabajo para el que se compraron, como una engrapadora metálica o una rotuladora. Ponga a funcionar la máquina antes de pagarla, y compre los suministros en cajas que nadie haya abierto.

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Anilladoras, guillotinas y el trabajo de las fotocopiadoras:

algunas de las máquinas de oficina más exigidas del país están en las fotocopiadoras frente a los campus de San Pedro, Heredia y Cartago, donde una tesis se imprime, se refila y se empasta en una tarde. Una anilladora de uso comercial y una guillotina de palanca están hechas para ese ritmo, y aparecen de segunda mano cuando el local cambia de dueño o cierra. Una oficina pequeña necesita los mismos trabajos con menos intensidad: una anilladora de escritorio para propuestas, una plastificadora de bolsas para rótulos y carnés, una trituradora al lado de la impresora. En el otro extremo están las herramientas de mano, y las metálicas duran. Una engrapadora Bostitch de tira completa o una perforadora de uso pesado sobrevive a varios dueños. La tinta y el tóner se buscan por modelo de impresora, así que van con los accesorios para impresoras, y los escritorios, sillas y archiveros están en muebles de oficina.

Lomos, casetes de cinta y motores de trituradora:

una máquina sirve mientras se consigan sus suministros. Cada anilladora perfora el patrón de un solo tipo de lomo: la de peine usa peines plásticos, la de alambre usa doble alambre y la de espiral usa espirales plásticos, y ninguna acepta los de las otras. Pregunte de cuál es la usada y confirme que sus lomos se consiguen fácil antes de cerrar el trato. Con las rotuladoras pasa igual. Una Brother P-touch trabaja con los casetes TZe de Brother y una Dymo con sus propias cintas D1, así que una usada que viene con una gaveta de casetes de repuesto vale más que la máquina sola. Una plastificadora comprada para bolsas delgadas de menú sufre con las gruesas de los carnés. En las trituradoras, el precio lo pone el motor. Para estados de cuenta conviene el corte cruzado, porque las tiras de un corte recto se pueden volver a armar. Una de corte cruzado para la casa cuesta desde unos ₡45.000 nueva, y una de oficina que aguanta un fajo grueso sin descansar pasa de ₡150.000. Lo que paga la diferencia es un motor que trabaja más tiempo antes de apagarse por calor, y eso mismo decide lo que vale una usada: una trituradora grande que todavía se come el fajo completo que promete vale la pena, y una que se traba es chatarra, sea del tamaño que sea.

La prueba con hojas a la anilladora o la trituradora usada:

lleve papel. Métale a la trituradora de una sola vez las hojas que indica y déjela trabajar un rato; un ruido de molienda, olor a quemado o un apagado térmico inmediato quieren decir que el motor o las cuchillas están cansados. Pase una bolsa por la plastificadora cuando ya esté caliente. Burbujas, manchas opacas o arrugas señalan rodillos gastados o sucios, y una costra de película derretida en ellos indica que ya se ha atascado. En la anilladora, perfore un fajo completo y revise la fila de huecos: si falta uno o sale rasgado, hay un pin quebrado en el troquel. La guillotina debe cortar limpia una sola hoja y tener la prensa y el protector de cuchilla en su lugar. Los suministros en caja se juzgan por el sello. Los marcadores, el corrector y la goma se secan una vez abiertos, así que una bolsa de lapiceros sueltos es una apuesta hasta que usted pruebe unos cuantos, y las resmas con las esquinas golpeadas atascan la impresora.

Cuando una fotocopiadora desocupa su bodega:

publique cada máquina por aparte, con marca, modelo y lo que anilla, plastifica o corta, y agregue un video corto trabajando con papel de verdad. Cuente los lomos, bolsas o casetes que van con ella y diga cuáles siguen sellados. Una anilladora de piso o una guillotina pesada no cabe en cualquier carro, así que indique cuánto pesa y si hace falta un pick-up; quien viene manejando desde Atenas organiza el viaje según esa respuesta. El inventario que sobra se vende mejor en lotes con sentido que en un solo montón: el estudiante que está por empastar su tesis quiere la máquina y sus peines, no el estante de sobres de al lado.