Monitores

Compra y vende monitores en Costa Rica.

Los monitores nuevos y usados van del de oficina de 24 pulgadas al gamer rápido de 27, el USB-C que carga la laptop por el mismo cable de la imagen y la pantalla calibrada para foto y diseño. En Costa Rica un 27 pulgadas económico nuevo cuesta poco, así que el tamaño por sí solo no hace valioso a un monitor usado. Lo que sostiene el precio es lo que a los baratos les falta: una base que se ajuste bien, los puertos correctos y un color confiable. El código de modelo de la etiqueta de atrás dice cuáles de esas cosas trae de verdad.

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Monitores USB-C, pantallas para diseño y paneles gamer de 27 pulgadas:

tres tipos que se parecen en el escritorio y hacen trabajos muy distintos. Un monitor USB-C lleva la imagen, el teclado y el mouse y la carga de la laptop por un solo cable. Revise que la potencia que entrega iguale la del cargador de la laptop: si da menos, carga lento y se queda corto cuando la máquina trabaja duro. Los monitores para diseño, como un ASUS ProArt, un BenQ PD o un Dell UltraSharp, se venden por el color: cubren todo el rango sRGB de fábrica y muchos traen el reporte de calibración en la caja, algo que pesa si sus fotos o diseños terminan impresos. Los gamer de Acer Nitro, AOC o Samsung Odyssey cambian parte de ese color por velocidad, con 144 Hz o más, y piden una tarjeta de video capaz de dar todos esos cuadros. Las tarjetas están en componentes de computadora.

La base, la entrada de video y el “2K” de la caja:

deciden si un monitor le sirve a su escritorio y a la computadora que lo alimenta. Una base que sube y se pone en vertical se paga sola en una jornada de trabajo; la de uno barato solo se inclina, y si atrás no tiene los agujeros VESA, tampoco va a poder montarlo después en un brazo de los accesorios de computadora. La frecuencia máxima muchas veces solo se alcanza por DisplayPort, o con el cable que venía en la caja, y algunos 4K baratos bajan a 30 Hz en un puerto HDMI viejo. El “2K” se usa a la ligera: casi siempre quiere decir QHD, pero hay quien se lo pone a un 1080p, así que fíjese en la resolución.

Los 27 pulgadas económicos y el piso del usado:

un monitor nuevo de 27 pulgadas de Xiaomi, AOC o Acer anda entre ₡55 000 y ₡75 000, sea en 1080p con frecuencia alta o en QHD para oficina, y un 27 pulgadas 4K arranca cerca de los ₡200 000. Ese piso marca el mercado de usados. Un monitor de oficina 1080p que solo se inclina compite con uno nuevo y más grande, y se vende barato, casi siempre a quien necesita pantalla ya. Los que conservan su valor son los que traen lo que a los económicos les falta: carga por USB-C, una base que se ajusta de verdad, un panel calibrado o más de 144 Hz.

El antirreflejo, los puertos flojos y la luz de fondo cansada:

delatan un monitor que ha tenido una vida dura, y ninguno se ve en una foto de frente. Mírela de lado, bajo una lámpara: el limpiavidrios o el alcohol se comen la capa mate y dejan manchas que no salen con nada. Conecte un cable en cada entrada, no solo en la que usa el vendedor: un HDMI que ha recibido jalones de lado se afloja y la imagen parpadea cuando se toca el cable. Ponga una página completamente blanca: si el blanco se ve amarillento u opaco, la luz de fondo está envejeciendo, y en un monitor de diseño eso significa que la calibración de fábrica ya no se sostiene. Suba la base al máximo y déjela ahí: si se va bajando sola, el resorte está gastado.

Un anuncio de monitor que diga sus entradas y su base:

responde de una vez lo que el comprador preguntaría por partes. Copie el código de modelo de la etiqueta de atrás, porque “Samsung de 27 pulgadas” abarca pantallas con una década de diferencia. Enumere las entradas, diga cuál alcanza la frecuencia máxima e incluya ese cable. Cuente si la base sube y gira o solo se inclina, y si tiene USB-C, cuánta potencia entrega y que ya cargó una laptop con él. Tome una foto encendido con una página blanca y otra de lado, para que se vea el estado del antirreflejo: una marca que el comprador descubre al llegar arruina la visita. Quien venga a Tibás o a Pérez Zeledón por un monitor USB-C va a traer su laptop: deje un enchufe libre junto a la mesa y muéstrele cómo un solo cable lleva imagen y carga.