Computadoras De Escritorio

Compra y vende computadoras de escritorio en Costa Rica.

Muchas de las torres que se venden nuevas en Costa Rica las arma la propia tienda y las ofrece por su lista de piezas, como “PC hogar y oficina” o “PC gamer”, sin una marca en el case que se pueda buscar después. Están junto a los todo en uno de HP y Lenovo, cajitas como la Mac mini y las PC gamer armadas en casa, nuevas y usadas. En una torre sin marca, el procesador, la tarjeta de video y la fuente de poder hacen las veces de número de modelo, y esas tres líneas del anuncio dicen más que cualquier foto del case.

Por ahora no hay anuncios activos en Computadoras De Escritorio.

La letra al final del nombre del procesador:

dice si una computadora de escritorio puede dar imagen sin tarjeta de video. Un AMD Ryzen que termina en G, como el 5600G o el 8600G, trae gráficos Radeon integrados, así que una torre barata de hogar y oficina aguanta documentos y juegos livianos como Minecraft o Fortnite en calidad moderada. La F al final, en un Ryzen 5 8400F o un Intel Core i5-12400F, quiere decir que no trae gráficos: ese procesador solo tiene sentido en una PC gamer con tarjeta. El Ryzen 5 5500 tampoco trae, aunque no lleve letra, y aparece en muchas PC gamer de entrada. Una torre con procesador serie G y una ranura libre puede recibir tarjeta después, siempre que la fuente de poder traiga el conector; las piezas para eso están en componentes de computadora.

Todo en uno y mini PC, hechos con piezas de laptop:

un todo en uno de HP o Lenovo esconde detrás de la pantalla un procesador de laptop, con cámara, parlantes y, en muchos modelos recientes, la memoria soldada a la tarjeta madre. Sirve como la compu de la familia en la sala, pero lo que compra es lo que se queda. Las mini PC, como una Lenovo ThinkCentre Tiny, una Mac mini o las cajitas Intel de bajo consumo, hacen el mismo trato en menos espacio: son silenciosas, gastan poco, se atornillan detrás de uno de los monitores y no tienen campo para una tarjeta de video. Si la compu tiene que ir y venir entre la casa y clases, mejor vea las laptops.

En qué se van los colones de una PC gamer:

una torre de hogar y oficina armada en tienda con un Ryzen serie G arranca en unos ₡150 000 nueva y sin pantalla, y una PC gamer de entrada con tarjeta tipo RTX 3050 ronda los ₡400 000. Casi toda la diferencia es la tarjeta de video y la fuente más fuerte que pide, y esa tarjeta es también lo que más rápido envejece, así que una torre con una tarjeta de hace dos generaciones se cotiza como la torre de hogar y oficina más lo que esa tarjeta valga suelta. Una tarjeta reciente sostiene el precio; los ventiladores RGB y la tapa de vidrio, no.

El wifi, los cables de corriente y la torre que se vende sin tarjeta:

aclare las tres antes de manejar a ningún lado. Muchas tarjetas madre económicas de las torres armadas no traen wifi, así que pregunte, o cuente con un cable o un adaptador de redes informáticas. Una torre anunciada sin su tarjeta de video sirve con un procesador serie G; con uno serie F o un Ryzen 5 5500 no da ninguna imagen, y en casa del vendedor ni siquiera la va a ver arrancar. Quite la tapa lateral y siga el cable de corriente de la tarjeta: debe salir directo de la fuente de poder y no de un adaptador desde los conectores viejos de cuatro pines o SATA, que se pueden recalentar jugando. En un todo en uno, pruebe la cámara, el micrófono y los parlantes en una videollamada, porque vienen integrados y no se cambian.

La línea de especificaciones que vende una torre usada:

escriba el procesador con su nombre completo, letra incluida, el modelo de la tarjeta de video, la memoria, el almacenamiento y la marca y los watts de la fuente de poder, porque una torre armada en tienda no tiene número de modelo que alguien pueda buscar. Diga si tiene wifi. Si se va a quedar con la tarjeta para venderla aparte, póngalo en el título para que nadie llegue pensando en jugar. Quien vaya a recoger una PC gamer a Coronado o a Orotina querrá verla correr uno de sus propios juegos: deje la tapa lateral quitada para la primera mirada y atorníllela frente al comprador.