Deshumidificadores
Compra y vende deshumidificadores en Costa Rica.
Casi todos los deshumidificadores para un cuarto entero que se consiguen en Costa Rica, nuevos o usados, son modelos de 115 voltios hechos para el mercado de Estados Unidos: se conectan a cualquier tomacorriente y anuncian su capacidad en pintas por día, no en litros. Ahí se equivoca la mayoría, porque la misma máquina lleva un número distinto según el año en que salió. Junto a los de compresor hay desecantes para cuartos fríos, cajitas para el clóset y absorbedores recargables, nuevos y de segunda mano. Antes de comparar dos precios, lea la etiqueta de atrás.
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Deshumidificadores de compresor, desecantes y de clóset:
para un dormitorio completo en Guápiles, el que hace el trabajo es el de compresor. El aire húmedo pasa por un serpentín frío, el agua gotea a un balde y rinde mejor en un cuarto caliente. El desecante usa una rueda secante en lugar de serpentín, así que sigue trabajando en un cuarto frío de Zarcero, donde el serpentín de un compresor se escarcharía, aunque gasta más luz y suelta algo de calor. Para un solo clóset o el carro alcanza con una cajita termoeléctrica o un tarro de cristales absorbentes, y el tarro solo cuesta el repuesto. Si además de húmedo el cuarto es caliente, un equipo de climatizadores saca agua mientras enfría. El polvo y el humo le tocan a un purificador de aire, y un cuarto que solo se siente encerrado tal vez pida nada más un abanico.
Las pintas por día y la etiqueta que cambió:
la capacidad son las pintas estadounidenses de agua que retira en 24 horas en una prueba de laboratorio, y las etiquetas desde 2020 usan una prueba más fresca. Las máquinas no se debilitaron, solo bajaron los números: una vieja vendida como de 50 pintas equivale a una nueva de 30 a 35, así que un «70 pintas» usado no es ni de lejos el doble de uno nuevo de 35. Muchas etiquetas ya traen las dos cifras; si solo aparece una, el año de la calcomanía dice con qué prueba se midió.
Balde, manguera o bomba, para una casa que pasa cerrada:
en un cuarto muy húmedo el balde se llena en un día y el aparato se apaga solo. Para una cabina cerca de La Fortuna que queda cerrada mientras los dueños no están, busque salida para manguera que drene por gravedad a un desagüe en el piso, o bomba integrada que suba el agua a una pila o a la ventana, además de control de humedad y reinicio automático cuando vuelve la luz tras un apagón. Sin eso, se detiene el primer día.
Un deshumidificador usado frente al nuevo que de verdad le corresponde:
uno nuevo de compresor, de unas 35 pintas, anda entre ₡120.000 y ₡180.000. Haga la oferta contra el modelo nuevo al que el usado realmente equivale, no contra el número del frente, y ofrezca todavía menos si la calcomanía no tiene fecha legible.
La calcomanía, el serpentín y el flotador:
empiece por la etiqueta de atrás. Millones de deshumidificadores fabricados por Gree hasta 2014 y vendidos con marcas como Frigidaire, GE, Kenmore, Danby y De’Longhi se retiraron del mercado en Estados Unidos por sobrecalentamiento, y el modelo y el código de fecha dicen si un equipo está en esa lista. Plástico tostado o deformado cerca de la tapa trasera o del cable es motivo para irse. Después déjelo andar: escarcha que avanza por el serpentín en un cuarto caliente es falta de gas o filtro tapado, y un traqueteo que crece al calentarse es el motor del ventilador. Saque el balde hasta la mitad y el aparato debe detenerse; ese flotador es lo único que mantiene seco el piso. Un higrómetro barato al lado le dice si la pantalla de humedad es honesta.
El deshumidificador que sobra cuando se arregla la gotera:
así aparecen casi todos: se reparó el techo en Tibás, por fin se limpiaron las canoas o la familia dejó un apartamento húmedo de primer piso. Fotografíe la calcomanía de atrás de modo que se lean el modelo y el código de fecha, y dé la capacidad en pintas junto con la prueba a la que corresponde. Diga si incluye la manguera de drenaje, si tiene bomba y a qué humedad deja un cuarto cerrado. Quien lo recoja debe llevarlo de pie y con el balde vacío; si tiene que viajar acostado, que repose unas horas parado antes de encenderlo para que se asiente el aceite del compresor.