Suplementos

Compra y vende suplementos en Costa Rica.

Lo que más cambia de manos es el tarro de proteína que salió de un sabor que nadie en la casa toma, el frasco de vitaminas que sobró cuando cambió la rutina o las latas de batido que el abuelo ya no ocupa. A eso se suma producto nuevo de tiendas de nutrición y producto sellado de quien compró de más. Muchos tarros en Costa Rica son importados, con etiqueta en inglés y la fecha impresa con el mes primero, así que lea el fondo antes de quedar con quien vende. Nuevo o de segunda mano, lo que se paga es un sello intacto y una fecha larga.

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Tarros de proteína, vitaminas y las latas que se compran para el abuelo:

los suplementos se reparten según quién los compra. En el estante del gimnasio están el whey, la creatina y el pre-entreno, en tarros grandes de rosca. Del lado de la farmacia quedan los multivitamínicos, las cápsulas de aceite de pescado y las gomitas para los chiquitos, y un tercer grupo es el batido nutricional para adultos, que se compra por caja para un papá que se recupera en la casa. Las andaderas y sillas de baño están en interés especial, y las fajas de maternidad y los extractores de leche, en pre y postparto.

Polvo, cápsula o gomita, y el tamaño del tarro:

el formato pesa más que el frente de la etiqueta. El polvo es la forma más barata de comprar casi todo; las cápsulas y tabletas aguantan más; las gomitas y los tubos efervescentes son lo más delicado una vez abiertos. En proteína, el concentrado es el tarro de todos los días y el aislado viene más filtrado y cuesta más. El sabor importa más de lo que parece: uno raro es la razón más común de que un tarro casi lleno termine en venta, así que compre el grande solo cuando ya sepa que le gusta.

Tarros de whey en colones, de 2 contra 5 libras:

un tarro de whey de 2 libras anda entre ₡25.000 y ₡30.000 nuevo, y uno de 5 libras entre ₡50.000 y ₡60.000: dos veces y media el polvo por más o menos el doble de plata. Por eso aparecen tarros de 5 libras sellados de segunda mano, de alguien que se surtió y dejó de entrenar. Uno sellado y con casi toda la fecha por delante debería venderse entre ₡35.000 y ₡45.000. El descuento paga lo que el comprador no puede revisar, cómo se guardó el tarro y un sabor que escogió otro, y debe crecer conforme se acerca la fecha.

El sello de aluminio, el lote y la etiqueta en inglés:

empiece debajo de la tapa. Tarros, latas y frascos traen un sello de aluminio; si está flojo, roto o vuelto a pegar, el producto se abrió, diga lo que diga el anuncio. Después busque el lote y la fecha en el fondo o en un costado. En un tarro traído de Estados Unidos la fecha va con el mes primero, así que el primer número es el mes y no el día. Una etiqueta en español con los datos del importador es buena señal de que el tarro entró por una tienda y no en una maleta. Las falsificaciones copian los tarros más vendidos; una etiqueta impresa torcida, un lote que no coincide con el de la caja o un precio muy por debajo de cualquier tienda bastan para no comprar.

Cápsulas blandas, gomitas y polvo abierto que ya se dañó:

algunos formatos delatan su historia. Las cápsulas de aceite de pescado que pasaron días en un carro caliente se pegan en un solo bloque y huelen fuerte al abrir el frasco. Las gomitas se funden en una pelota. Las tabletas efervescentes se hinchan o se desmoronan cuando al tubo le entró humedad. En el polvo, los grumos suaves se deshacen con la cuchara, pero los terrones duros que suenan al agitar el tarro son agua. Pregunte cuándo se abrió y dónde estuvo guardado, y si la respuesta es vaga, mejor no.

El tarro que compró de más o la rutina que dejó:

lo sellado es lo que se vende, así que anuncie eso y el tarro abierto regáleselo a algún conocido. Indique el tipo, el sabor, el tamaño en libras, gramos o tabletas y la fecha. Tome fotos del sello, del fondo y de la etiqueta de atrás para que se lean los ingredientes, y cuente por qué lo vende: un sabor que no le gustó da más confianza que el silencio. Póngale precio contra el de tienda, más bajo entre más cerca esté la fecha. Quien venga desde Heredia o Liberia va a querer darle vuelta al tarro y leer el fondo antes de sacar la plata, así que guarde la caja o la bolsa original si todavía la tiene.